Exposición actual (1)

PAULA SÁNCHEZ BENITO

3948

Exposición individual

10 al 25 de septiembre

Lleva un vestido negro y una libreta pequeña. Después de años de estudio, hay que entrar.

El segundo torero recibe al animal a portagayola: rodillas al suelo y el capote tendido ante sí frente a la puerta de toriles. Sale el toro y lo embiste. Uy! Ostras! Y otras expresiones preocupadas. En la banda alguien dice “este toro no es feo”. La sangre de éste mezclada con su pelaje, más rubio, parece magenta. Sobre el ruedo, los círculos de cal están todavía difuminados por la estela rosa pálido.

El torero tiene presencia, y Paula advierte de una clara analogía entre él y Lady Gaga o Tilda Swinton. Se detiene sobre uno y luego otro: banderilleros, picadores, caballos, toros, matadores / ángeles, salvadores, santos y mártires. A la vez, ella hace bocetos en su libreta minúscula. En algún momento, alguien tirará sombreros blancos al ruedo. Me preguntará quién los está tirando y por qué los devuelve. Yo responderé que las groupies y “porque está casado”, aunque no me escuchará.

Y sigue dibujando bocetos en su libreta minúscula. Estudia Las Ventas como un novelista al realismo, buscando en el personaje el rastro universal.

Alguien, mirando al ruedo o a estas paredes, dice “si no lo matan antes, este torero llegará a ser muy bueno”. Poco después el toro embiste una manta roja con sus últimos pasos de vida. Una voz: “los caballos ataviados con cascabeles se parecen a los que llevaban a los muertos en el pueblo de mi infancia”.

Cuando termina todo, dos orejas para el segundo torero, vamos a la puerta grande a verlo salir, comunión de todos los que mañana repetiremos “baja tú”. Pero sólo hay guiris y caras buscando una imagen de redención o reconocimiento. El torero colgará una foto de la escena, él subido en hombros, en Instagram. Nosotras alcanzaremos a verlo sólo en pantalla.

De divos, dioses, sacrificios, caricaturas, futuros e ironía, esta capilla de horas sacras. Pero para ver, hay que entrar.

Texto de Carmen Rotger Ordóñez